La Iglesia Azul de Bratislava: azul como el cielo azul
En el período comprendido entre la última década del siglo XIX y el estallido de la Primera Guerra Mundial se desarrolló en Europa un movimiento artístico que buscaba romper con el pasado para crear un arte nuevo, joven y más acorde con los tiempos. Era un enfoque integral que abarcaba todas las disciplinas, desde las tradicionales (arquitectura, pintura, escultura) hasta otras consideradas menores, como las artes gráficas y las artes aplicadas.
El nuevo estilo no era uniforme, aunque sí reconocible. Se expresó de manera diferente dependiendo del país o área geográfica. Así, recibió distintos nombres: Modernismo, Art Nouveau, Modern Style, Liberty, Jugendstil… Dentro del reino de Hungría se llamó Szecesszió.
Muy bien, ya casi estoy.
El estilo Szecesszió húngaro está unido al nombre del arquitecto Ödön Lechner (1845-1914), pionero del movimiento y muy reconocido en su país. Lechner realizó gran cantidad de proyectos, la mayoría en la ciudad de Budapest.
Pero (aquí quería llegar) esto no es la capital de Hungría (ni siquiera es parte del país, dejó de serlo hace tiempo). Esto es Bratislava, en la joven Eslovaquia, y este, a pesar de su escaso tamaño, es uno de los trabajos más destacados de Ödön Lechner.
Esta belleza es una iglesia parroquial.
Está dedicada a Santa Isabel de Hungría, aunque es más conocida (no es difícil entender por qué) como Modrý Kostolík (Iglesia Azul).
Tampoco es difícil entender por qué todo el mundo se siente atraído por ella. Hace efecto el hechizo mediante buenos ingredientes: formas suaves, tejas esmaltadas, pequeños detalles hechos con mosaicos de infinitos destellos, ese precioso color azul… La pequeña iglesia está tan exquisitamente decorada que parece un delicado joyero. Incluso le añade valor el hecho de ser pequeña (¿dónde se ha visto un hermoso joyero de tamaño descomunal?).
En la entrada han colgado un cartel para informarnos de que no se admiten visitas, pidiéndonos disculpas amablemente. No obstante (muy considerado por su parte), han dejado la puerta abierta para que podamos echar un vistazo al interior.
Hay que hacer notar que algunos elementos del mobiliario fueron diseñados personalmente por el propio Lechner (cosa nada extraña, por otra parte, ya que los arquitectos del movimiento concebían el edificio como un todo, incluidos muebles y accesorios, hasta el último y más insignificante).
La Iglesia Azul (un momento, vamos a dejar apuntado su nombre oficial, yo y mi amor por las palabras: Kostol svätej Alžbety) se construyó entre los años 1909-1913, por lo que fue uno de los últimos trabajos en la carrera (y en la vida) de Lechner.
El arquitecto también se hizo cargo de la casa parroquial, decorándola en el mismo estilo pero de manera mucho más sencilla.
Un poco antes había construido el Gamča Gymnázium, al lado de la iglesia, que es una escuela de educación secundaria.
Me quedo pensando en los estudiantes, preguntándome con qué clase de adjetivos se referirán a su escuela. Al fin y al cabo, y a diferencia de mí, la ven a diario, no por placer sino por obligación.














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