Vueltas y más vueltas en Eguisheim, un pueblo de cuento de Alsacia
Tres torres en fila es lo que aún queda de los castillos medievales de Dagsbourg, Wahlenbourg y Weckmund. Las tres ruinas se alzan muy juntas en las estribaciones de los Vosgos, dominando desde sus alturas la llanura alsaciana. Al mismo tiempo, cual mojones gigantes, indican ya desde lejos la localización de Eguisheim, un pueblo diminuto que se hace un ovillo justo debajo, donde la llanura empieza a ceder el sitio a la ladera empinada. Eguisheim, literalmente, está hecho un ovillo (lo está su centro histórico, en todo caso), no por ser pequeño (que también), sino porque sus calles se disponen en círculos concéntricos, ajustándose al contorno de una muralla que ya no existe. Es esa característica, su trazado circular, lo que mejor distingue a Eguisheim del resto de pueblos de cuento de la bella Alsacia. Porque en Eguisheim, digamos, parece que una se encuentra dando vueltas a su ritmo en una especie de carrusel de casas de colores, entramados de madera, tejados puntiagudos y montones de...