Dürnstein en Austria, el de la torre azul y blanca y el cautivo en el castillo
Bañado por el Danubio y enmarcado por las verdes colinas del Wachau está Dürnstein, un pueblo diminuto pero muy turístico. Su atractivo no solo radica en la belleza del entorno, que le confiere una imagen de postal, sino también en sus calles estrechas, entre casas antiguas cuidadosamente conservadas y rincones encantadores que aguardan ser descubiertos a cada paso. Sobre el pueblo, además, se ciernen las ruinas de un castillo. Aunque seamos sinceros: en esta parte del país muchos pueblos encajan con la descripción. Es decir, en principio, nada extraordinario. Y, sin embargo, Dürnstein logra distinguirse. Lo consigue principalmente gracias a dos cosas. Una es la elegante torre barroca de la abadía, que recibe a todo el que llega por barco. La abadía de Dürnstein es de 1410, pero se reconstruyó completamente trescientos años más tarde, a partir de 1710. La torre de la iglesia, frente al embarcadero, es obra de los arquitectos Josef Munggenast y Matthias Steinl. Una restauración reciente...